Que muchos inventos terminan teniendo utilidades insospechadas por sus creadores es un hecho incuestionable y sobradamente probado a lo largo de la historia. Ni el chino de olvidado nombre que inventó la pólvora como vistoso entretenimiento habrá pensado alguna vez que la humanidad se desangraría durante siglos con un nuevo uso de su creación, ni el escritor de aquella aburrida novela habrá tenido en sus planes que yo use un ejemplar de ella para nivelar un sillón chueco. Hay innumerables ejemplos de este fenómeno que discurren en ese campo enorme que existe entre lo drástico y lo intrascendente. Hoy me voy a ocupar de uno en particular: el Facebook.
Dudo muchísimo que los dos estudiantes norteamericanos que inventaron la popular comunidad virtual hayan tenido en mente otra cosa que conseguir mujeres ligeras de cascos y hacerse millonarios, aunque la verdad que tampoco lo puedo afirmar porque aún no he visto la película que cuenta la historia y no está en mis planes hacerlo. La cosa es que de seguro, pero de seguro seguro, jamás se les habrá cruzado por la cabeza que su "facebook" iba a terminar teniendo alguna vinculación con el Derecho Penal. Pero como uno nunca puede preveer las totalidad de consecuencias que desencadenan sus actos, la terminó teniendo.
He tenido noticias de algunos casos recientes de crímenes esclarecidos a través de la utilización del Facebook. De víctimas que identificaron a sus agresores al ver alguna foto publicada en la red social, e incluso de investigadores "infiltrados" en el perfil de un sospechoso para recolectar ahí algún elemento de interés para el esclarecimiento del caso. Como herramienta de investigación, el Facebook tiene un potencial aún mayormente inexplorado. En muchos casos podría ayudar a establecer el contexto en que se produjo determinado evento criminal, las vinculaciones entre los distintos sujetos involucrados, su perfil psicológico, etc. Así como es una amenaza para la intimidad -todos los que ingresamos en la red terminamos siendo mucho menos anónimos de lo que en ocasiones desearíamos-, también Facebook puede ser, bien utilizado, un poderoso instrumento para esclarecer y hasta prevenir cierto tipo de delitos.
Precisamente en la medida en que permite introducirse en el universo íntimo de las personas, Facebook también abre otras perspectivas interesantes para quienes se aproximan a un conflicto penal. El Derecho Penal, excepto para las víctimas y los imputados, es un ámbito mayormente mecanizado y despersonalizado. Los jueces, abogados y demás actores del proceso rara vez tienen la posibilidad -y menos aún el interés- de profundizar en los aspectos humanos de los sujetos del conflicto penal. Tanto la víctima como el victimario suelen aparecer como sujetos esquematizados, apenas identificables por su rol específico en el proceso, y despojados de todo aquello que hace a su humanidad, sus necesidades, sus expectativas, sus sentimientos, su historia personal. Mucho más aún para el público ajeno al proceso, que apenas suele quedarse con algunas estereotipadas descripciones que los periodistas o los abogados hacen del "criminal" o de la víctima.
Pues bien, Facebook puede hacer mucho para tener una visión más real de las personas involucradas en un proceso penal, para comprenderlas en su dimensión humana y entender mejor qué es exactamente lo que está en juego detrás de la maquinaria legal que envuelve el caso. Ayer hice la prueba. Ingresé al "perfil" del principal sospechoso de matar a un manifestante días atrás. Y me sorprendí. Realmente me resultó bastante difícil conciliar la idea preconcebida de lo que "debe ser" un homicida, con las fotos del sospechoso con su esposa e hijos, con el hecho de saber que tiene mascotas, que le gusta determinada música y con sus propios comentarios tratando de desvincularse del hecho que se le imputa. Ciertamente todo eso no lo hace ni más culpable ni más inocente. Pero creo que cambia radicalmente la percepción que un observador externo puede tener del conflicto penal, "humaniza" el asunto y permite entenderlo con algo que les sucede a personas mucho más parecidas a uno de lo que el prejuicio habitualmente dejaría.
Cuáles son las consecuencias que puede acarrear esta posibilidad de aproximarse al conflicto penal desde una perspectiva más humana, sinceramente lo ignoro. No puedo aventurar si ello facilitará el encuentro entre víctima y victimario que sueñan los abolicionistas, donde ambos se reconocen como semejantes y pueden llegar a una solución consensual del conflicto que las enfrenta, o si por el contrario abrirá nuevas posibilidades para que víctimas cegadas por el dolor y turbas enardecidas hagan "justicia por mano propia". Lo que es seguro es que la inmediatez con los sujetos involucrados, la eliminación de las intermediaciones interesadas de la prensa y las partes, el acceso a aspectos íntimos y desconocidos de víctimas y acusados, permitirá que cada individuo pueda sacar sus propias conclusiones y adquiera una visión totalmente distinta de aquello que constituye el núcleo central del Derecho Penal.
7 visitantes dieron su opinión:
Interesante. Creo que todavia no se le ocurrio a ningun canal de noticias esto.
Yo por mi parte siento que Facebook es una conjuncion del mundo feliz de Huxley con el gran hermano de Orwell.
Llevo su pensamiento a otro nivel, que hubiera hecho Mauro Viale en su programa si hubiera tenido facebook a mano en pleno auge del caso Copola? ojo! para pensar...
Es interesante lo que planteás. Creo que de algún modo Facebook, al acortar ciertas distancias que existen en una sociedad de multitudes, puede llevar a la concreción del famoso "pueblo chico, infierno grande".
Lo que no cabe ninguna duda, es que Mauro Viale se hubiera hecho un festival en esas épocas de haber existido el Facebook.
Bueno, usando frases hechas, "pueblo chico, infierno grande" creo que ya se cumple.
Tenia mas en mente un par de casos que pasaron hace poco.
El primero, una vieja esperaba el colectivo en una calle de Inglaterra cuando vio un gato callejero. La señora lo acaricio un poco, lo tiro a un tacho de basura, cerro la tapa y se tomo el bondi. Todo fue tomado por una camara de seguridad en la calle (como las camaras de Macri).
El segundo, una chica de 13 años (creo) aparecio en un video de Youtube tirando cahorritos de perro a un rio.
En los 2 casos los videos estuvieron circulando por por internet y se llenaban de comentarios de odio hacia las personas actuantes. De motus propio se formaron grupos de odio y mpezaron a buscar a los autores a traves de feisbuc hasta encontrarlos, los insultaron, los amenazaron de muerte e incluso intervino la policia. Hicieron publicas sus identidades, cuentas de correo y direccion real.
Lo que me parece a mi con esos casos como ejemplo, es que todo el mundo participo en esa especie de "policia del comportamiento" de manera activa y gustosa sin preguntarse si el dia de mañana no serian ellos mismos los blancos de los ataques por alguna conducta que no sea aprobada por cierto grupo. Tampoco se detuvieron a pensar que determina las reglas morales y civicas, porque, a fin de cuentas, lo quie hicieron la vieja y la piba fue, una boludes, si; reprobable, puede ser; condenatorio, de ninguna manera. Solamente se violo una regla tacita, al gran hermano no le gusto y condeno. Gran hermano fueron todos aquellos que veian el video con reporbacion, gente que vive orpimida no por el facismo del mundo de Orwell, si no por las leyes de consumo, por lo que la sociedad considera que "debe ser", como nos describia Huxley en su mundo feliz. De ahi, mi conclusion.
Bueno, de ahi que yo me planteara la posibilidad de que el Facebook facilitara la justicia por mano propia. No conocia el caso de los perritos (de paso aviso que en Argentina el maltrato a los animales esta sancionado penalmente, aunque la sancion rara vez se aplique), sino que tenia en mente el caso de una madre que rastreo por Facebook al supuesto asesino de su hija y lo empezó a amenazar de muerte. Creo que, desde una visión negativa, las redes sociales pueden facilitar cierta retroalimentación de reacciones violentas frente a hechos que tienen una mayor sanción moral que penal, como el ejemplo que mencionas. Por otro lado, en esos casos se facilitaría el "puenteo" de la instancia de intermediación que representa el sistema penal, es decir, quienes se sienten ofendidos por un hecho tienen la posibilidad de tomar la represión en sus manos, sin la necesidad de pasar por filtro institucional alguno.
Que se yo, es un tema interesante, aunque no se si no me voy un poco de la cuestión que vos planteás.
aajajajajajaja en fin, no llama la atencion que no este en los planes ver la pelicula de uno de los mejores directores de cine de los ultimos 500 años. La lucha contra la apreciacion del talento se torna epicamente dramatica en algunos freakies y sujetos extremos.
No estoy para nada de acuerdo con el post. Ya vas a cambiar de parecer cuando te asesinen a alguien cercano, ¡Garantista!
...encima, si hay algo que ni me va ni me viene es facebook, desde siempre...
¿? "no llama la atencion que no este en los planes ver la pelicula de uno de los mejores directores de cine de los ultimos 500 años" No esta en los planes de quien? que pelicula es? 500 años? la dirigio Colon? Estoy seguro que lo queres decir es una genialidad, pero no se entiende che.
"...encima, si hay algo que ni me va ni me viene es facebook, desde siempre..." ¿Y?
Che Goldman, este esta adentro por alguna macana que te mandaste? pregunto porque tiene mucho tiempo al pedo.
Pussylanime, LTA.
por que no vas a ver el film? es de david fincher che
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