miércoles 10 de noviembre de 2010

Cinco razones por las cuales el liberalismo no pega en la Argentina

La solución del problema empieza por su reconocimiento. El que tenemos los liberales argentinos es claro como el agua, aunque los que no sacan la mirada de su ombligo no lo alcanzan a ver: no nos da bola nadie. Mientras los peronistas se reparten el país hace décadas, los radicales se defienden atrincherados en sus intendencias de ciudades y pueblos del interior, y hasta el trotskista más trasnochado maneja un centro de estudiantes, nosotros no figuramos ni en las elecciones para la junta directiva de una sociedad de fomento. No sólo es que no nos votan, sino que, peor, ni siquiera nos presentamos. Mientras tanto, y aún cuando el noventa y nueve por ciento de la población nacional no nos presta atención ni para burlarse de nosotros, seguimos masturbándonos mentalmente entre los mismos de siempre, soñando con llegar algún día al poder y cristalizar el sueño de la Argentina libre y próspera.

Hay muchísimas razones por las cuales el liberalismo carece de la más mínima inserción no ya en la política, sino en el debate de ideas vernáculo. Elegí cinco porque ando corto de tiempo y para publicar los tres tomos que implicaría analizarlas a todas en detalle dudo conseguir editorial interesada. Ahí van.

1. Una utopía poco utópica

Una idea política, para ganar adeptos, tiene que tocar el corazón de la gente tanto o más que su razón. El arte de la política tiene mucho de venta de ilusiones. Pues bien, debemos admitir que la utopía del liberalismo es muy poco romántica como para despertar apasionadas adhesiones. Imponer una idea sin recurrir al poderoso caballero Don Dinero precisa de partidarios dispuestos a regalar su tiempo y su energía en pos de un ideal que los movilice. El problema es que, a diferencia de otras ideologías, el paraíso liberal es muy poco movilizante y no atrae ni a los jóvenes idealistas ni a las chicas rebeldes.

El socialismo, el nacionalismo y sus variadas combinaciones colectivistas presentan una utopía trascendente capaz de motivar a sus partidarios a dejar parte de sus vidas en la búsqueda de un ideal que ven como algo superior a ellos mismos. El socialista romántico inmola su tiempo persiguiendo un paraíso donde no existen las desigualdades, las necesidades de todos se encuentran satisfechas y reina la dicha y la concordia entre los seres humanos. Todos sabemos que esa búsqueda jamás termina en ese paraíso terrenal que dibuja la utopía, sino en infiernos de mayor o menor tamaño en los que se enseñorea la arbitrariedad, la injusticia, la opresión y los individuos son sometidos a toda clase de vejámenes autoritarios y burocráticos incluso para llevar a cabo los actos más insignificantes de su vida. Las utopías colectivistas invitan a sus partidarios en convertirse en héroes de largo pelo al viento, montados en motos o escondidos entre la selva, siempre dispuestos a la aventura y a dejar la vida por una causa superior.

La utopía liberal no tiene nada de ese romanticismo. En el mejor de los casos, nos pinta un mundo donde la gente es libre para emborracharse hasta la ruina o dedicar su vida a levantar fábricas de tornillos, donde la prosperidad no está asegurada sino hay que ganársela con esfuerzo, y donde no reina la igualdad de los bienes materiales sino su meritocracia, por lo que indefectiblemente unos tendran más y otros menos. Es cierto que, en la práctica, las ideas de la libertad redundan en un mayor confort para todo el mundo, en la creatividad que inventa medicinas, en máquinas que acortan distancias y otros lujos que son cosa de aristócratas para una generación y se ponen al alcance del más humilde de los trabajadores en la siguiente. Pero el liberalismo no ofrece a sus partidarios fantasías angelicales que generen religioso fervor, sino cosas tales como heladeras, antibióticos, computadoras y canciones bailables, demasiado mundanas para despertar la pasión que la política requiere. Para colmo, los próceres de la libertad suelen parecerse bastante más a un opaco contador o un rudimentario fabricante de mangueras para motor, que a un recio y atractivo héroe de acción que despierta las loas de la multitud y los suspiros de las adolescentes.

En la medida en que los liberales no logremos encontrar la forma de generar entusiasmo y rodear a nuestras ideas de una mística movilizadora, nos veremos condenados a ver una y otra vez que con la razón sola jamás lograremos conquistar a las masas.

2. El problema de Pizza Hut

La Argentina es poseedora de la cuestionable virtud de ser el país más declamadamente antinorteamericano de Latinoamérica. Para una gran mayoría de la población, casi todo lo que huele a producto del malvado imperio debe ser mirado con desconfianza. Se pueden contar con los dedos de una mano los negocios  identificables con el "american way of life" que han tenido éxito en estas latitudes, apenas Mc Donalds, Wal Mart y Starbucks, hasta donde yo se, lograron superar el rechazo que produce todo aquello que es interpretado como una forma de "colonialismo cultural". ¡Si hasta la Ford Motor Co. tiene que poner avisos plagados de referencias a la Pampa gaucha y los caminos polvorientos de la Argentina profunda para cimentar el éxito de sus camionetas!

Sin embargo, los liberales autóctonos se niegan a comprender esa particular idiosincracia. Lejos de caer en la cuenta que si una pizzería como Pizza Hut fracasó por ser "demasiado yanqui", mucho más sospechosa sería una ideología política con olor gringo, insisten en tratar de transplantar a nuestro país un lenguaje, unas formas y una serie de problemáticas totalmente ajenas a la cultura y los intereses del votante argentino.

En lugar de tratar de forjar un liberalismo con gusto autóctono, rescatando cierta tradición liberal representada por la figura de los próceres de la segunda mitad del siglo XIX como Alberdi y Sarmiento, e incluso por los principios del Partido Socialista del primer siglo XX y algunas reivindicaciones de los sectores rurales actuales, los tipos insisten en babearse por cosas que recurrentemente remiten al Tío Sam, como las novelas de Ayn Rand o el pintoresco, y ahora de moda, Tea Party, y hablar como predicadores cristianos de Oklahoma. ¿Realmente piensan que van a cautivar a los argentinos de esa forma?

A los liberales nos sobra hot dog y nos falta empanada y vino tinto. Hasta tanto no nos convenzamos que debemos hablar el mismo idioma y compartir los códigos culturales de nuestros potenciales votantes, vamos a seguir siendo vistos como una secta de maniáticos pagados por la CIA para corromper las mentes de los argentinos.

3. La endogamia

Amigos liberales, ¿nunca se percataron que en nuestras reuniones se ven siempre las mismas caras?

No se si por creernos superiores al resto, o por miedo al ridículo, lo cierto es que no nos atrevemos a confrontar con quienes no comparten nuestras ideas. De esa forma, jamás lograremos convencer sino a quienes ya estaban convencidos de antemano.

¿De dónde piensan que van a salir los nuevos liberales? ¿Van a surgir por generación espontánea? No señores, si alguna vez queremos modificar aunque sea un poquitito la realidad que nos circunda, debemos convencer de nuestras ideas a quienes no nos han escuchado hasta ahora. Para eso debemos darnos a conocer y hablarles. ¿Cómo puede ser que ni siquiera seamos capaces de participar en un debate en un centro de estudiantes universitarios? ¿Tenemos miedo de que nos agarren a patadas los zurdos? ¿Creemos que nuestros interlocutores no están capacitados para entendernos?

Hay que salir del microclima de una vez por todas y tratar de hacernos oir allí donde haya un público, esté o no predispuesto a escucharnos. Confrontarnos con nuestros detractores nos va a hacer crecer, no sólo porque es la única forma de llegar a nuevos liberales en potencia, sino porque va a servirnos para adaptar nuestros discursos y estrategias, para aprender cuáles son los temas que le interesan al público y la mejor forma de abordarlos.

Sentados cómodamente en nuestros sillones tomando el té, conversando mil veces las mismas cosas con las mismas personas, no vamos a lograr otra cosa que tener hijos bobos.

4. La tentación autoritaria

Vinculada a nuestra incapacidad para seducir a la gente de a pie, está la recurrente tentación de muchos autoproclamados liberales de intentar la vía corta para imponer sus ideas, tratando de convencer a algún caudillo más o menos autoritario de que las ponga en práctica. Como no nos creemos capaces de ganarnos el favor de los votantes por la vía democrática, muchas veces terminamos apoyando experimentos autoritarios creyendo que la libertad puede imponerse por la fuerza. Esa es la explicación por la cual algunos "liberales" quedaron pegados al menemismo (y peor aún, a las muchas dictaduras del siglo XX), y también el motivo de que muchos fascistas de la peor calaña se vean a si mismos como defensores de la libertad. Pero lo cierto es que el liberalismo, o es demócrata y republicano, o no es. La libertad no tiene nada que ver ni con militares, ni con populismos como el peronista. Sólo el peor de los diagnósticos de la situación política pudo haber llevado a algunos verdaderos liberales a simpatizar con liderazgos autoritarios y, curiosamente, rechazar al mismo tiempo toda posibilidad de acercamiento a los sectores de la sociedad que, aún cuando no compartan totalmente nuestro ideario, son al menos genuinamente democráticos.

Las libertades "civiles" y "políticas" son un presupuesto necesario para las libertades "económicas" (aunque en realidad, las distintas formas de libertad jamás puedan escindirse completamente). Caer una y otra vez en la tentación autoritaria le ha hecho muchísimo daño al liberalismo en la Argentina, al punto de que mucha gente lo identifica con una ideología de "derecha" que claramente no es.

Es hora de generar canales de diálogo con todos quienes genuinamente rechazan el autoritarismo, aún cuando a veces sostengan algunas ideas que puedan parecernos resabios de colectivismo en materia económica o moral. Es la única forma de empezar a presentarnos a nosotros mismos compartiendo ciertos códigos de convivencia política mínimos con aquellos que creen en los principios de la República y la limitación del poder, de sacarnos ese pesado sayo antidemocrático e intolerante que nuestros detractores insisten en colocarnos.

5. Mala imagen

En política, parecer es casi o tanto más importante que ser. La gente tiende a elegir representantes con los cuales pueda tener algún punto de identificación: por eso los candidatos en campaña se muestran en mangas de camisa, tomando mate o caminando por calles de barro. Un político debe parecerse de alguna forma a sus votantes.

Lo curioso es que, sabiendo eso, los muchos liberales parecemos empeñados en presentar la imagen de ricachones que no saben lo que es tomar un colectivo, en lugar de asimilarnos estéticamente a la gente común y corriente (pecado en el que me incluyo). Los peronistas son más vivos: no abandonan su folclore de bombo, fútbol y asado aún cuando hace décadas que tienen chofer y viajan en avión privado. Los liberales casi que somos capaces de bajarnos del colectivo una parada antes, para que no se note en que vinimos.

El liberalismo autóctono está muy pegado a la imagen del "garca" que vive de las finanzas y no conoce el mundo más allá de Barrio Norte. A diferencia de EEUU, donde la causa antiestatista suele ser enarbolada por las clases bajas, en Argentina no hemos logrado despegar el liberalismo de cierto tufillo oligarca.

Vanas van a ser las explicaciones respecto de que la libertad favorece a los pobres y no a los ricos, que el proteccionismo sólo ayuda a industriales millonarios que explotan a sus empleados y no invierten un centavo, si las damos en tono afectado y sosteniendo un Martini en la mano. Para que nos escuchen quienes están hundidos en el barro, debemos meter los pies en él. Cruzar los límites de Palermo y recorrer el conurbano, el interior del país, los pequeños pueblos donde nuestro mensaje puede encontrar un mejor eco si lo revestimos de las formas adecuadas.

Las ideas de la libertad necesitan un vocabulario menos refinado, una imagen más campechana, olor a transpiración, sangre joven. De otro modo, están condenadas a quedar atrapadas en la tertulia de señoras mayores que juegan a la canasta o de gerontes que divagan mientras fuman habanos.

35 visitantes dieron su opinión:

Jhon Galt dijo...

Muy bueno. Quiero aclarar que los liberales necesitan ser emprendedores, crear sus propias cías. para atacar el poder desde arriba (con $15M te subo a cualquier muñeco con imagen y demagogia en la rosada) y dejar a los zurdos que ataquen desde abajo.
Pienso que los liberales no tienen el poder porque no saben levantar fondos y proyectar su imagen en el sector empresario nacional y no en el pueblo, que nada entiende ni entenderá.
Recordemos que el "tea party" no es un movimiento nac&pop sino que està financiado por billonarios como Heinz y managers de hedge funds.

El problema es que el empresario argento es antiliberal, corporativista por naturaleza. Acostumbrado a tomar ventajas del corto plazo, elije el intervencionismo y despúes se entera que no puede tomar crédito ni competir contra cías. que se fondean al 1%.

Creo que este partido tiene que apuntar a convencer al sector empresario más que al pueblo ...y apuntar contra el Estado con el eslogan de "es robo organizado", para reducir impuestos y destruirlo poco a poco, y no el discurso sobre libertad, porque el argentino culturalmente es fascista.

Saludos.

Dieguistico! dijo...

¿Por que me ponés "muy bueno", si evidentemente no entendiste nada de lo que escribí? Con ideas como las que proponés es que no llegamos a ningún lado. Los empresarios no nos dan bola porque no nos necesitan ni nos van a necesitar. Y la gente de a pie no es mayoritariamente fascista ni estúpida. No podemos culparlos por no escucharnos si nunca les hablamos.

Pero dale, si querés seguí babeándote con la fiesta del te, hasta que se te acabe el scotch o venga algun milico a pedirte consejo.

El griego puteador dijo...

Me parece que ahora es un buen momento, ojo que yo no soy liberal ni a palos.
Ustedes necesitan un Engels que simplifique la amplia ideologia para las masas.
A ver que te parece esto:
"No me importa con que mano te lavas el culo, ni derecha ni Izquierda: Frente para la liberacion" y pones una foto de Soldan disfrazado de James Bond con 2 gatos baratos a sus pies. Si ademas prometes eliminar el IBA (impuesto boludo argentino) yo creo que un par de diputados metes.

Que me contursi? Cualquier cosa te paso mi tarifa de asesor de campaña.

Saludos

Dieguistico! dijo...

Soldán me cae bien, pero me da medio mufa. Los gatos con los que anda siempre lo meten en quilombos. Así y todo, me parece que con esa imagen y ese slogan no nos puede ir peor que con la foto de Pereyra de Olazábal (el que se afanaba libros en Yenny) o asustando a la gente diciendo que vamos a cerrar las escuelas publicas y comprarnos una isla para crear nuestra nacion anarco capitalista.

¿En cuanto andan tus honorarios?

CarlitoX dijo...

Por dios que truchada que es esto.

Dieguistico! dijo...

Entonces no lo leas, nadie te obliga. Hay mucha pornografía en Internet como para que pierdas tu valioso tiempo en esto.

Jhon Galt dijo...

El que no entiende cómo se maneja el poder sos vos, o te crees que "el pueblo gobierna a través de sus representantes".
La democracia es una dictadura de la demagogia, y los liberales "no la supieron jugar" en todo el siglo XX.
Apoyaron dictaduras, realizaron entrismos en partidos antagónicos y pecaron de ingenuidad formando partiditos de cartón, sin una estructura financiera de fondo.
Todavía no entiendo cómo los "grandes liberales argentos" siguen colocando sus esperanzas en el "pueblo"....juaaaa

Primero, pueblo es una ficción del lenguaje, por lo tanto no le robemos falacias a nuestros colegas colectivistas, y segundo, te propongo que recuerdes cómo tomaron el poder los liberales del siglo XIX (eran masones, y conspiraron perfectamente contra Rosas), mientras los de ahora no pueden conspirar ni contra el indio patoruzú y sus amigos.

Lo que no entiendo es el diagnóstico de la realidad que hacen uds, porque esto para mí es muy fácil, sino observá la campaña de De Narváez, que salió primero sin decir una sola frase ni una idea coherente.

Imagen y sentimiento....ese es el poder en la democracia, y si ninguno del partido domina estas artes, entonces tienen que contratar alguno que sí lo haga, para eliminar de una vez por todas a los estatistas del gobierno (te suena Reagan del '83....)

Saludos.

Jhon Galt dijo...

Otra cosa...decís: "los empresarios no nos dan bola" y te pregunto a cuántos empresarios conocés, o si visitaste alguna vez la bolsa y el circuito liberal de la city. Están ahí, y te puedo decir que son bastantes más de los que vos te creés.
Lo que pasa es que este partido adoptó una estrategia infantil, en vez de enfocarse en armar una fundación y levantar capital, para financiar operaciones de prensa y RRPP.
No quiero pecar de soberbio, pero es un partido amateur, cuando necesitamos profesionales de la demagogia, para tomar el poder de una vez por todas.

Pizza Hut fracasó porque no tenía una ventaja competitiva demasiado clara, en un país con exceso de oferta en este rubro, y necesitaba mayores recursos para poder penetrar el branding de la cía.

Si te quejás de la endogamia, entonces armá un plan de negocios para adquirir un canal de TV y medios. Si me decís que no sabés levantar la guita, entonces el que no entiende nada sos vos...

La mala imagen es producto de la cultura marxista-izquierdosa imperante, porque los estatistas le pusieron el mote neoliberal a todo lo que atentaba contra sus intereses. Mirá los intereses corporativistas de Clarín, página12, etc. Nosotros no tenemos Fox News, sino TN....

El tema del centro universitario zurdo es muy simple: se privatiza todo...con una privatización populista, dónde le das al "sabio pueblo argento" una acción de la nueva empresa educativa...(porque si el pueblo es el dueño de la facultad entonces tienen que ser los accionistas, no?) y ahí los zurditos (que suman 1+1 con la calculadora) se la van a tener que morfar doblada...

El griego puteador dijo...

Jhon Galt, con todo respeto: En el primer comentario decis que "el empresario argentino es anti-liberal y corporativista" y en el tercero decis que esta lleno de empresarios liberales. Eso es la pluralidad ideologica en su maxima expresion! vamos carajo! (te lo digo jodiendo che)

Para mi, Pizza Hut fracaso porque fueron unos pelotudos los que trajeron la marca (por cierto, ahora esta volviendo, como shuarzeneguer, o el general en su momento). Que yo recuerde no tuvieron casi ningun tipo de publicidad. En esa epoca las tortugas ninja estaban a full, y las tortugas comian pizza de pizza hut. Yo me huiera desesperado por comer pizza de ahi, pero me entere que habian estado en el pais cuando se fueron. Lo unico que tenian que hacer era meter un chivo minusculo en el programa de las Tortugas Ninja que conducia el hijo de Minguito. Unos pelotudos atomicos, la tenian en bandeja y no la supieron aprovechar por querer venderle pizza a los yuppies.

En algo coincidimos todos hasta ahora, es todo marketing y oportunidad. Insisto, si los liberales quieren tener una oportunidad, es ahora, con la mafia justicialista fragmentada, y necesitan aprovecharse de la histeria colectiva de la gente. Por eso sugeri el nombre de "Frente para la liberacion" o algo asi Total, que suban los liberales, los socialistas, los derechistas, a mi me chupa un huevo, al otro dia voy a tener que seguir laburando igual.
Este pais se va a salvar el dia que los curas le cuenten a todo el mundo como hacer para vivir sin laburar. Ea pe pe!

El griego puteador dijo...

Ahi se me ocurrio! sabes como? hacete un pseudo-documental con lavado de cerebro incluido tipo Zeitgheist, distribuilo gratis por internet y hace figurar como director a un putito lindo, de pelo largo y que siempre este serio, con eso le das mistica. en el documental NUNCA JAMAS hablas de Liberalismo ni nada parecido, solamente proba, sofisticamente obvio, conclusiones de la ideologia liberal. Si engancha mas o menos, hacele publicidad por los noticieros con notas, pero que el chaboncito repita como loro lo que dice el documental. Cuando todo el mundo hable del documental, sacas el segundo donde volves a decir los mismo y por la mitad tiras la idea del partido liberal (que se llame "Frente para la liberacion").
En tu partido tenes que echar a la mierda a todos los viejos garcas y poner pibitos garcas y ganadores, que atraigan minitas y listo. es un plan de 2 años para armar mas o menos el nuevo partido y hacer el docuental. Lanzado el primer documental, ponele, año, año y medio (dependiendo de la pegada del otro) tiras el segundo, ahi se te llena de gente y tiene que haber elecciones pronto, porque la gente se aburre rapido y se te va en 6 meses (es de relojeria, pero puede andar)
Para que pegue mas el primer documental, lo pones a Escude en C5N a que hable pestes del mismo. Tiene que ser un personaje ridiculo y mas o menos articulado para hablar el que descalifique tu video (acordate, es todo imagen)

Me parece que te voy a cobrar denserio che.

Dieguistico! dijo...

John... se te nota que no tenés experiencia política alguna.

Para hacer política en serio necesitás muchos más recursos de los que te pueden aportar los cuatro gatos locos liberales de la City (que para colmo ni siquiera es un sector demasiado importante de la economía). La política no es sólo marketing. El marketing ayuda, pero no lo es todo.

Para hacer política en serio, para imponer un programa de gobierno, necesitás mucho más que publicidad: necesitás fiscales, necesitás candidatos en cada pueblo recóndito del país, necesitás tipos que rompan los kinotos hasta en la última sociedad de fomento, que se metan en los sindicatos, en las escuelas, en las verdulerías, en todos lados. Esa estructura, ese "aparato" no lo comprás ni con el mejor de los inversores, porque implica un gasto de recursos tan enorme que sólo lo podés reunir repartiendo prebendas a través del estado (como lo hacen los peronistas) o recurriendo al aporte voluntario de los "militantes" (como hacían los radicales, aunque igual recurrían en menor proporción a la prebenda estatal). Una estructura competitiva a nivel nacional no se arma tan fácil, ni se puede "comprar" de un día para el otro. A lo sumo la podés "alquilar" para una candidatura puntual (como hizo De Narváez con el duhaldismo -al margen, el colorado venía buscando una estructura en alquiler por lo menos desde el 2002-), pero para armar un aparato propio que te permita imponer un programa de gobierno liberal, no hay guita que alcance. Así que no te queda otra que convencer a la gente.

Ahora bien, supongamos que la política fuera marketing y nada más, y la cosa estuviera simplemente en conseguir quién te financie una buena campaña en los medios. Es verdad que los liberales (ningún partido, en rigor) no tienen profesionalizada la recaudación de fondos. Pero ponele que conseguís tipos de primer nivel que se dedican a eso y tienen la agenda más nutrida de contactos de la Argentina. Aún así, a los "inversores" les tenés que ofrecer un producto capaz de ser competitivo en el "mercado". Nadie invierte para perder plata. Y para ganar el "mercado" de la política, necesitás convencer a los votantes. Con lo cual volvemos a que el liberalismo tiene que adaptar su discurso y su imagen al gusto del público local. Vos poniéndote "John Galt" no hacés un gran aporte al respecto, como no lo hago yo poniendo una foto con pinta de garca. Si no encontrás la fórmula para llegarle a la gente de a pie que tanto despreciás, tampoco conseguís financiamiento. Nadie invierte en comprar mierda. Por más que a la mierda la envases en frascos que digan "mermelada". Si conseguís un inversor, cuando vea que la cosa no va, te deja en banda. Si los votantes tienen la cabeza quemada por Tinelli, por TN o por la maestra zurda que tuvieron en primer grado, eso lo tenés que tomar como un "hecho dado" y trabajar sobre eso. Los liberales tenemos que partir de la idea de que la gente no nos quiere y tratar de encontrar el discurso para revertir eso en lugar de lloriquear, porque sino tampoco vamos a conseguir jamás financiamiento.

Dieguistico! dijo...

Por último, tu idea de que pueden privatizarse las universidades con un par de slóganes es tan ingenua que me asusta. Te cuento: existe algo que se llama "sindicatos", y te van a salir a comer crudo aún cuando hipotéticamente una reforma los pudier beneficiar. Simplemente los tipos están acostumbrados a trabajar poco y van a pelear porque la cosa siga siendo así. A eso le tenés que sumar los partidos de izquierda, los periodistas, los peronistas y muchos otros "istas" que tienen intereses creados y te van a salir con los tapones de punta. ¡No podés contra eso si no convencés a una abrumadora mayoría de que tu plan es necesario! (y para eso, una vez más, ¡hay que cambiar el discurso!).

Como nota al margen, fijate que la culpa de la "demonización" del liberalismo por parte de los periodistas, los opinólogos y los "boludos con bloc" en parte se debe a nuestra propia culpa, que nunca tuvimos presencia en los lugares donde se forman los "formadores de opinión" y le dejamos el camino allanado a la izquierda para que crie a nuestros futuros enemigos... ¡gratis!

Dieguistico! dijo...

Griego, en serio que tus ideas -aún cuando sean medio en joda- son mucho mejores que algunas cosas que he venido escuchando hasta ahora (como traer una franquicia de la "Fiesta del Te", supongo que hasta con la pelotuda que está en contra de la masturbación incluida). Coincido por ejemplo en que tenés que dar la "batalla cultural" de algún modo, aunque dudo que bastara con un documental, harían falta decenas de tipos que hagan documentales, escriban libros, obras de teatro y esas cosas. Ahí por lo menos vas a lograr que te empiecen a escuchar y prestar algo de atención en los lugares donde se "forma opinión". Obviamente, hay que dar esa imagen canchera, palermohollywoodense, bastante alejada del olor a naftalina y los sombreros del Tío Sam que nos caracterizan...

También coincido en que habría que aprovechar el momento de fragmentación del peronismo y de los partidos en general para generar algo. Para mi, el momento ideal para empezar era la crisis con el campo, donde te podías incluso montar a un reclamo típicamente liberal en su forma (¡menos impuestos!) y había que acercar apenas un poco de calor a la mecha para que la cosa explote... Pero bueno, los liberales de Barrio Norte no sabían que hay lugares con caminos de tierra y la cosa se complicó...

Al margen, tu nombre de "Frente de Liberación" me hace recordar a un momento en el que jodía con formar el "Partido Liberal Obrero del Pueblo" (el Plop!).

Jhon Galt dijo...

¿4 gatos locos liberales de la city?? Se nota que no sabés de lo que estás hablando, porque mencionaba indirectamente a banqueros y un sector que te puede financiar 20 campañas presidenciales al mismo tiempo.

Tu propuesta de "penetración de la ideología liberal" me recuerda a las estrategias de Gramsci, sobre conquistar primero la "cultura" para derribar el Estado "burguès" pedazo por pedazo. Y esto es un ingenuo error, porque estaríamos usando las mismas tácticas políticas que la izquierda, errando la estrategia de base.

La campaña de De Narvaez salió $ 50M, y Carrió decía que necesitaba $ 15M para ganar las elecciones. ¿Esto te parece mucha guita? Mirá los aportes empresarios a los partidos, y vas a ver que $ 100.000 no significan nada para una empresa.... si encima este partido les propone una drástica reducción de impuestos, la obtención de créditos a largo plazo (un régimen liberal, sin inflación puede permitir que el sistema financiero tenga tasas a 30 años), privatizaciones, etc. Tienen que saber vender al partido como un negocio, y dejar el tema ideológico para las charlas de café.

O sea, necesitás 500 empresas que financien el monto mínimo, para tomar el poder. Y tenés que armar un plan de estrategia similar al plan de negocios de una cía, pero con el "use of proceeds" del partido. Esto sería una propuesta seria, y no la que uds (con soberbia juvenil incluída...) están intentando realizar....

Muchachos, no hay que inventar la rueda, sino imitar las estrategias europeas y americanas, dónde los partidos liberales se financian con el sector empresario. Y a esto es lo que tienen que apuntar, porque todo lo otro es perder el tiempo y rebajarse a la "guerra de guerrillas cultural", batallando con las mismas armas que los zurdos.

A los inversores les ofrecés la privatización de todas las cías. del Estado, y vas a ver que no solamente vas a juntar $ 50M sino $ 100M y mucho más, porque el valor de las cías. que ellos calculan es mucho mayor a este precio (no te olvidés que en la bolsa cotizan x25 al valor libro) . Pero tenés que armar una agenda y visitar CADA empresario argentino, para comentarle lo que uds. piensan hacer con el país. Armen una carpeta con las propuestas, seminarios y conferencias, e intenten captar ESTAS voluntades y olvidate del pueblo (temporalmente, en otra fase secundaria de ataque pueden apuntar a las masas, pero con la guita en el banco).

Jhon Galt dijo...

Este partido tiene que tener su propio "Fox News, y utilizarlo como plataforma ideológica, pero vuelvo a lo mismo: se tiene que tener una estrategia para levantar fondos (FUNDRAISING), y por lo que vengo escuchando hasta ahora, siguen manejándose a nivel amateur (armando castillos de arena, en vez de planificar la estrategia para la toma del poder).

El tema sindical es lo primero que tenés que destruir en este país (con operaciones de inteligencia, libertad sindical para dividirlos, con leyes similares a las de USA y Gran Bretaña, dónde tienen que pagar los daños que producen las huelgas, pérdida de privilegios, fueros , etc. Primero los investigás, los corrompés , buscas encarcelarlos, traicionarlos y quitarles todo el poder, a cualquier costo.

Una vez debilitados, se sacan más leyes anti-sindicatos y se reducen sus privilegios a los de una ONG.

Destruir los sindicatos es destruir el peronismo, y esto nunca lo realizaron ni siquiera las dictaduras. Grave error estratégico que todavía estamos pagando, por eso el peronismo resucita como el ave fénix...

Una vez que hayas destruido el poder sindical, podés iniciar la segunda fase de la institucionalización del liberalismo, como la reducción sistemática de impuestos, la eliminación de empleados públicos y la privatización de todo lo que camina. Estas privatizaciónes tienen que ser con oferta pública bursátil, porque no pueden volver fracasar como en los '90 (fueron neocorporativistas), hay que darle una acción clase B a cada argentino. Este discurso es irrefutable, porque seríamos TODOS dueños, por lo tanto estás utilizando el discurso "populista" para aplicar reformas liberales, matando varios pájaros de 1 tiro. Pero no te confundas, este tema es para realizar en una fase avanzada, luego de destruir de raíz las bases estatistas.

El tema de privatizar las universidades: esto se arma con una campaña de prensa, encuestas y RRPP, primero para testear el mercado y luego para operar contra los sectores opositores. En esta fase los sindicatos tienen el mismo poder que una ONG de los consumidores...además mantenés una estructura de cheques/tarjetas escolares para no perjudicar a los más pobres. Tiene que estar bien armado.

El tema de la demonización del liberalismo: es simple....¿qué medios controlan los liberales? LN no es un medio tan grande como Clarín (corporativista, porque aplaudieron a Néstor que les había estatizado USD 300M de pasivos), por lo tanto es un tema de poder y estrategia empresaria, más que "cultural". En USA tenés al WSJ, en Inglaterra a The Economist, en España a El País, etc. Acá todavía no tenemos un grupo empresario liberal de envergadura, que sirva de influencia cultural y contrapeso mediático. Pero no me vengas con el tema del "pueblo" y la batalla "callejera" (no hay nada más ingenuo que esta estrategia, además no estamos en el siglo XVIII)

A mí la izquierda no me preocupa (suman 1+1 con la calculadora), pero el sector corporativista es peor, más difícil de destruir porque controlan la estructura de capital local (los rudy olloa, etc.) porque se mueven con la guita del Estado. A favor tenemos que son mercenarios, por lo tanto no tienen ideología alguna y son corrompibles.

Dieguistico! dijo...

John, coincido con tu "plan de gobierno" en algunas cosas, pero me parece irrealizable y demasiado optimista.

El sector financiero en este país no es ni liberal ni demasiado importante en términos relativos. Si lo fueran, no se hubieran dejado violar por todos y cada uno de los gobiernos del último siglo. Además, insisto, no te van a financiar un proyecto que está electoralmente destinado al fracaso, por más que les prometas la chancha y los veinte.

Primero hay que generar el terreno cultural para poder no ya ganar una elección, sino sacar el 15% de los votos. Lo de la "batalla cultural", que a vos te parece tonto y gramsciano, es lo que perdimos hace tiempo en manos de la izquierda y el populismo nacionalista. Por eso hay temas que ni siquiera se pueden plantear públicamente, ni que seas dueño de Clarín.

Lo de los medios es relativo. Como dijo Perón (que algo de política admitamos que sabía) "cuando tuve todos los diarios en contra, arrasé en todas las elecciones, cuando tuve todos los diarios a favor, me echaron a patadas". La estructura electoral pesa mucho, sino De Narváez (que no es tonto) no hubiera "invertido" en el duhaldismo.

Con lo de los sindicatos estoy bastante de acuerdo. La libertad sindical es una medida realizable, que puede generar apoyos, y serviría para herir gravemente a la mafia peronista sindical.

No desprecies tanto a la gente común y corriente. No te olvides que en última instancia vas a tener que pedirle su voto.

El griego puteador dijo...

Pfff, los banqueros son 4 de copas, de que me estan hablando? Si quieren financiarse una campaña hay que hablar con los que tienen la guita en negro y con Critobal Lopez y toda esa gente que no se sabe de que labura pero esta recontra-podrida en guita.
Ahora me parece que me equivoqué, querian tener un plan de gobierno o ganar elecciones? porque son 2 cosas distintas. Necesitas 1 solo documental, dejarlo macerar y que leve, no hablaba de que la gente piense y elija como opcion las ideas liberales, hablaba de histeria y modas. No tenes que hacer que la gente piense, tenes que ponerla de moda.
Otra cosa que hace falta, en lugar de discutir con argumentos, necesitas un latiguillo tipo Charly Garcia o Maradona, una especie de "Say no more" o "La tenes adentro" (una sugerencia podria ser "No cerres el freezer que tengo que guardar el salame" o algo asi)

Ahora, me ofende que pienses que hablo en joda...

Franco dijo...

Diego: llego un poco tarde a tu post, que comparto en algún ítem y disiento totalmente en otros. Doy mi opinión.

1) La utopía libertaria es movilizante tanto para "jovenes idealistas" como "chicas rebeldes", si se lo trata desde la óptica idealista. Pero esto pocas veces sucede tal cosa, quienes lo expusieron en Argentina jamas fue desde la utopía voluntarista. El mundo sin violencia, sin tiranos, sin inicio de uso de la fuerza, de seres libres, gobernandose a sí mismos , relacionandose en paz, sin coerción y haciendo lo que su voluntad les plazca mientras no agredan a terceros es una linda utopía.

Siempre que la relate termina agradandole al receptor y a lo sumo me tildaron de "naif" o "utópico", pero no como que dicho sueño del autogobierno sea poca cosa.

Sin embargo quienes exponemos dicho idealismo somos pocos, incluso vos mismo fallas en tu post en mostrar esa utopía, y en cambio das como utopía una mucho menos tentadora.

Otra cosa relacionada es que no se puede ser idealista desde el sistema, sino que se debe parar uno de la vereda de enfrente al mismo. Creo el mundo hoy es bastante contrario a nuestras ideas como para que eso ya suceda, pero tampoco veo esa óptica en muchos liberales, salvo en los mas jóvenes y recientes. Hay que putear al statu quo y tener actitud ofensiva. El idealismo nunca va a salir si la actitud es defender lo poco que existe de nuestras ideas en el orden actual.

2) Comparto parte, pero también somos varios los que jodemos con Juan B Justo, Alem y demases. Y tampoco veo que los poquisimos que intentan difundir lo hagan en base a lo que decís. Lo veo en el ámbito cerrado, pero no en los escasos que intentan abrirlo a las masas.

3) Si bien yo soy uno de esos de "generación espontanea" que indicas no existen, igual coincido. Pero de nuevo generalizas, están quienes van a universidades y marchas donde nunca jamas había incursionado un liberal, como LGBT o marihuana.

Si te interesa meterte en esos ambientes o dar debate fuera del ámbito, hacelo, somos varios los que pensamos como vos en este ítem y hacemos lo que nuestro tiempo libre nos permite. Es poco? Seguro, pero si los pocos que piensan así van a escribir en blogs o hacer pajas mentales en Facebook entonces de nada sirve.

4) Comparto y creo finalmente se esta dando. Ver liberales que hacen un sticker de "Videla = Che" me dice ya esta sucediendo.

5) De nuevo generalizas en quienes ya ni existen, mientras tenes a los pocos que se mueven pegando afiches por su cuenta a las 3am de bermudas y zapatillas gastadas...

Saludos.

Dieguistico! dijo...

Griego, el problema es que si ganás una elección sin un plan para mantenerte luego en el poder, te pasa lo que a De la Rúa. En dos años tu pregunta principal pasa a ser "¿tiene nafta el helicóptero?". La campaña y el plan de gobierno son dos cosas que van por separado. Igual para la campaña te contrato, si prometés cobrarme un poco menos que Dick Morris.

Franco, mis puntos no van tanto dirigidos a los que pegan carteles a la madrugada o van a poner la cara en una universidad. Eso me parece super valioso, y aunque en algunas consignas o planteos puedo no estar de acuerdo, creo que si uno actúa desde la buena fe, tiene derecho a intentar ciertas cosas y hacer un aprendizaje desde la experiencia. Lo de la utopía que planteás, quizá pueda andar en ciertos ámbitos, como el de los estudiantes universitarios (después de todo, ahí tiene éxito la utopía marxista, que es mucho más impracticable todavía), pero no lo veo como eje para desarrollar un partido nacional con chances electorales.
De todas formas mi planteo va dirigido a tipos un tanto más grandes, que te diría hasta se montan sobre las expectativas y el entusiasmo de los más jóvenes, y los "arruinan" con propuestas estúpidas, sectarias e impracticables. Creo que incluso hay mala leche en algunos personajes, que con tal de no perder protagonismo, prefieren desviar el esfuerzo y las ganas de algunos hacia proyectos que están destinados al fracaso.

Jopa dijo...

Diego,

Me pregunto si no pensás que ciertos sectores de la UCR se identifican con un ideario liberal. Creo que De la Rua era claramente un liberal, o posiblemente el fracaso de su gobierno haya sido la última (hasta el momento) gran derrota del liberalismo.

Lo que me sorprende de tu comentario es que tratás al liberalismo como un grupo específico con una serie clara de ideas. Yo pensaría que otros grupos, aunque no se definan como "liberalies" plenamente, poseen en mayor o menor medida ideas liberales. Creo que tal vez por ese lado haya un camino más viable para hacer crecer al liberalismo, que a través de un partido liberal hecho de derecho.

Dieguistico! dijo...

Jopa, coincido con lo que decís. El ideario radical, al menos en lo que hace a su defensa de la democracia, el sistema republicano y ciertas garantías individuales, es plenamente compatible con el ideario liberal. Casi te diría que hoy, en un momento donde principios republicanos básicos se encuentran bajo amenaza, es un deber de quien se considere liberal plantarse en la defensa de esos principios al lado de quienes los defienden sinceramente, como buena parte del radicalismo y sus desprendimientos (la Coalición Cívica, por ejemplo).

Políticamente el liberalismo podría ser por el momento perfectamente una corriente interna de un partido como la UCR. Creo que hay muchos principios coincidentes entre liberales y radicales, al menos en lo que concierne a las "libertades civiles", y los desacuerdos empiezan cuando uno piensa a hablar de un plan económico. Probablemente el liberalismo podría crecer más desde ahí por el momento que intentando un camino independiente, en el que para colmo siempre se terminan pegando elementos que se autodenominan "liberales" pero que en realidad expresan una concepción reaccionaria y oligárquica de la sociedad.

Marta Salazar dijo...

Excelente Diego! No te gustaría publicarlo en Planisferio? con link a tu blog, al art. original y agradecimientos a ti? Si me dices que no, no importa, es sólo que esto debería leerlo más gente y sería mi pequena contribución ;)
Muchos saludos!

Dieguistico! dijo...

Marta, desde luego seria un gusto que se publique este artículo en Planisferio.

Un gran abrazo.

Miguel dijo...

Diego, creo que liberales o mejor dicho, personas con ideas compatible con la sociedad abierta hay tanto en el radicalismo como en el peronismo, pero desgraciadamente en ambos partidos la corriente principal es populista, demagógica y socialistoide. Me parece que solo una fractura definitiva de ambos partidos puede dar lugar a la formación de algo "mas normal", es decir un partido de tendencia más socialdemócrata y otro de tendencia más liberal. En particular creo que hay más "liberaloides" en el peronismo, más allá de lo folcklorico, que en el radicalismo y me parece que el mayor pecado que han cometido los liberales argentinos en general y los liberaloides radicales en particular fue no haber apoyado como correspondía al único gobierno que dia pasos importantes hacia la sociedad abierta en los últimos 50 años, el gobierno de Menem. Fue vergonzoso ver al sector liberal de la UCR criticar y criticar sin proponer y votar sistemáticamente en contra en el congreso. Incluso cuando Menem había arrinconado a lo peor del peronismo, me refiero a la mafia sindical, se negaron a apoyarlo para conseguir una reforma laboral que luego ellos propusieron en forma mucho más lavada y que terminó con la fantochada de la Banelco.
En este momento creo que el único dirigente que tiene ideas compatibles con la linertad es Macri, aunque me parece que en la bolsa de gatos que es el Pro hay un poco de todo. Aunque hay que tener en cuenta que el liberal quimicamente puro no existe y creo que una alianza de Pro con algún sector del peronismo federal y algún otro sector puede ser un inicio de algo más razonable de lo que tenemos ahora.

Dieguistico! dijo...

Miguel, creo que hay que distinguir entre quienes sostienen ideas más liberales en materia económica y quienes defienden una cultura política más cercana a los ideales republicanos. Es probable que dentro del peronismo haya algunos sectores que defienden políticas económicas medianamente liberales, o al menos medianamente racionales. Pero igualmente creo que les cuesta desprenderse de un folclore, de un lenguaje y de una concepción de la política marcadamente personalista, caudillista y autoritaria. Ese fue el problema de Menem, que se rodeó de asesores que planteaban un camino racional en lo económico, pero al mismo tiempo en lo institucional nunca se despegó de las peores tradiciones del caudillismo peronista, la corrupción, la manipulación de la justicia, la mafia, etc. (que lo que tenemos ahora sea peor, no tiene que hacernos olvidar que los '90 no fueron, institucionalmente, un lecho de rosas).
Por el otro lado, en el radicalismo y el socialismo creo que hay una convicción más generalizada y sincera de que un sistema republicano funciona con ciertos límites al poder, que hay cosas que no se pueden hacer, que el diálogo y los consensos son importantes y que una democracia debe respetar los derechos de todas las minorías. Pero al mismo tiempo, y por más que ahora Ricardito hable de atraer inversiones, la visión económica de esta gente atrasa sesenta años y no puede despegarse del gusto por el estatismo y el dirigismo. El único en ese sector que tiene una agenda económica abiertamente racional es López Murphy, y no veo que pinche ni corte demasiado. Carrió, cuando no está en pleno delirio místico, puede ser que también tenga algún intervalo lúcido.
Respecto del macrismo, creo que en la medida en que se acerca al peronismo se va contagiando de sus vicios, aunque dentro de ese espacio pueda ser una alternativa medianamente civilizada a lo que hay.

Marta Salazar dijo...

Gracias querido Diego!
Aquí está en Planisferio, con un primer comentario (Planisferio tiene muchas visitas, pero pocos comentarios): Cinco razones por las cuales el liberalismo no pega ...

Un abrazo fuerte!

Dieguistico! dijo...

¡Muchas gracias, Marta!

Un abrazo.

Fulano de Nadie dijo...

Hola a todos, muy buena nota.

Hace un tiempo a esta parte me vengo haciendo la misma pregunta. Yo fui presidente de la juventud de la UCDe de Lanús, allá por el 80 y pico. Ya ni me acuerdo. Pero el tema que me trajo hasta este blog, fue precisamente unas encuestas que estaban haciendo en una radio, donde de una lista de diez políticos, previamente votados por la audiencia, se buscaba al que tenía “mejor imagen”.

El tema es que en esa lista, todos los candidatos eran de centro izquierda, para decirlo de alguna manera. Figuraban entre ellos Pino Solana, Ricardo Alfonsín (jr), Binner y un par de este gobierno que ya ni recuerdo. Pero lo llamativo es que no hay ningún político de Centro Derecha, en una lista supuestamente elegida por la gente.

Otra cosa, es el tratamiento que le dan a los temas que involucran a Macri y a Scioli. Claramente intencional por le política a la que representa. Por más que Macri tenga un éxito comprobable como el de Boca Jr. Sigue teniendo mala imagen, por representar a la derecha.

Otro tema que me llama la atención, es que mucha gente piensa en derecha, pero habla por izquierda, como que el discurso de izquierda es más políticamente correcto.

Creo que definitivamente es un tema de discurso...

Fulano

Dieguistico! dijo...

Fulano, creo que la cosa se puede dividir en dos partes.

Por un lado, está instalada entre nosotros los argentinos una actitud muy hipócrita frente a ciertas ideas políticas, según la cual hay algunas cosas que se piensan pero no se dicen en público, porque socialmente está aceptado que el "monopolio del bien" lo tiene la izquierda. No importa que en la práctica las ideas populistas y de izquierda tengan resultados pésimos y multipliquen la pobreza y la desgracia, porque lo que importa es proclamar buenas intenciones. Debe haber cierto componente religioso en esa actitud de dar más valor a la declamación que a los hechos concretos.

Por otra parte, sabiendo que parten con esa tara, los políticos que no son populistas tampoco han sabido diferenciarse del estereotipo que los pinta como oligarcas, insensibles e inhumanos. Hacen falta liberales y hasta conservadores que puedan mostrarse humanos, dinámicos, sensibles, cancheros y "vender" sus ideas de un modo que puedan ser comprendidas e internalizadas por los potenciales votantes.

Sin embargo, no parece comprenderse eso y la centro derecha y los escasos liberales insisten en reproducir esa imagen que los aleja del electorado, del común de la gente. No se si es sólo un problema de discurso, o si previamente no hay un problema de diagnóstico de la realidad y falta de convencimiento de poder tener éxito realmente alguna vez.

Pussylanime dijo...

...Reconozco que mas aburrido que ver una sarta de pelotudeces y ataques mutuos entre randianos, seria ver la adaptacion cinematografica de "El capital"..

Anónimo dijo...

Me gustó la nota, pero hay algo que no entendo. Vos trabajas en la AFIP?

Dieguistico! dijo...

Anónimo, ¿vos trabajás en la SIDE?

Anónimo dijo...

jaja, no. Te vi en linkedin y me llamó la atención que un liberal tan convencido trabaje en la afip. Mi nombre es Javier Marcus.
Saludos.

ciprianosarasua dijo...

Liberal y Abogado de la Afip....realmente asqueante. Con razón no quiso saber con Libertad Querida. Quizás tenía temor que le hicieran un acto frente a su escritorio recaudador de la riqueza ajena.
Cipriano Daniel Sarasua

Anónimo dijo...

la pregunta sigue siendo valida y supongo que tendrias que contestarla.

Vos, Diego, trabajas en la AFIP?