viernes 29 de julio de 2011

Prueba de vida

Estimados amigos:
 
Habrán notado que en los últimos tiempos he tenido un paulatino alejamiento del mundo bloggeril. Primero dejé de participar en los foros de distintos blogs amigos, después comencé a espaciar la publicación de nuevos artículos, al punto de que hace más de un mes que no ofrezco novedades.
 
Escribo estas líneas simplemente para informar que este espacio no se cierra, sigue vivo, aunque probablemente permanezca por un tiempo más en estado de relativo descanso. La razón no es dramática. Desde el primer momento, y si bien este espacio no cumple otra función que la descarga terapeútica y suplementar mi proceso de socialización compartiendo pensamientos e intercambiando opiniones, he tratado de tomármelo medianamente en serio. Por eso, más allá de la inspiración o lucidez que tenga en cada momento, y que son fluctuantes como tantas cosas en la vida, he tratado de respetar a quienes me leen dedicando cierto esfuerzo a la redacción y organización de las ideas. El tema es que, para poder ofrecer un "producto" medianamente acorde a lo que yo entiendo debe ser este espacio, hacen falta dos insumos fundamentales: a) tiempo, b) entusiasmo.
 
De tiempo últimamente vengo flojo. Desde hace más de un año, a los compromisos laborales les he sumado ocupaciones que agotan las horas del día y la capacidad mental que tengo disponibles. Primero fue mi tesis de maestría, luego otros proyectos con perspectivas editoriales que me despojaron de buena parte de mi tiempo libre, y de los que pronto espero poder dar mayores detalles. A eso, le sumo el tiempo insumido en esa manía incontenible de tener alguna participación política, de la que no aprendo a despegarme, y que me ha reportado dosis desiguales de satisfacciones y desilusiones (las proporciones de cada una, las reservo para mi fuero íntimo).
 
En cuanto a entusiasmo, la cosa no viene tampoco de maravillas. Me agota un poco decir una y otra vez las mismas cosas, y percibir que todo permanece más o menos igual. Mi propia incapacidad para traducir lo que pienso en resultados concretos, se torna frustración y me quita ganas. A eso le sumo el hecho de que cíclicamente me aburro de esos círculos que se arman en torno a ciertas ideas como las que sostengo, donde todo el mundo se da la razón y se felicita mutuamente, reafirmando su impotencia y anestesiando su sentido crítico. Podría contentarme con eso y escribir "para la hinchada", que para colmo en mi caso es más o menos similar a la de Yupanqui. Pero a mi me gusta debatir, me gusta cuestionar y ser cuestionado. Lógicamente, no por esos pobres infelices que agreden por agredir, sin plantear ninguna idea interesante. Y como parece que últimamente no le encuentro la vuelta para generar discusión, creo que es mejor tomar un descanso hasta que retornen las energías y pueda reformular el blog. Por otro lado, tampoco parece imperar entre nosotros el mejor clima para el disenso y el debate.
 
Sigo vivo. Sigo con ganas para otras cosas. Pero, por el momento, me tomaré esto de forma muy relajada. Si me motiva alguna cuestión en particular, escribiré. Sino, quedará todo más o menos como estaba, hasta que pueda volver a tomarme este espacio en serio. Entonces habrá relanzamiento.
 
Saludos,
 
La Administración

4 visitantes dieron su opinión:

Marta Salazar dijo...

qué bueno que sigas vivo!
no te preocupes, cuando tengas tiempo y ganas, te leemos ;)
un absazo!

Anon dijo...

Yo pensaba que lo del propósito terapéutico del blog era una joda, ja.

Saludos y felices "vacaciones".

Anónimo dijo...

Diego, tu problema de ego es jodido....(jodido porque perdes la perspectiva)

Pero siempre es gustoso leerte (total, no va a crecer más tu ego porque te lo diga;)

Diego Ramos.

Ricardo López Göttig dijo...

Diego, me alegra saber que estás bien, comparto mucho tu estado de ánimo. Un abrazo.